Almería
fue tildada por el ingeniero y arqueólogo Luis Siret como un museo
sin techo, al aire libre y la huella de sus pobladores ha quedado en esta
tierra como testimonio de los pueblos y culturas que la han habitado a
lo largo de su historia.
Los Millares y el Argar son dos de los principales yacimientos de la
Edad del Bronce desde donde se inició toda una civilización.
Tartesos, fenicios, cartagineses y griegos utilizaron los minerales
de sus minas y comerciaron en sus costas con los recursos que ofrecía.
Los romanos, establecidos a partir del siglo III a.C. la convirtieron
en el " Porto Magnus" del Mediterráneo y dominaron
la zona hasta la llegada tardía de los visigodos en el siglo
VII.
Los árabes convirtieron a Almería en la capital y entrada
marítima del Al-Andalus en el siglo X. Sus ocho siglos de permanencia
y la herencia morisca han dejado huellas notablemente visibles en la
arquitectura, en el urbanismo y configuración, gastronomía
y costumbres de muchos de sus pueblos.