23Octubre2017

Escuela Superior de Ingeniería

Másteres en Energía Solar y en Tecnologías y Aplicaciones en Ingeniería Informática, novedades

La Escuela Superior de Ingeniería (ESI) de la Universidad de Almería lleva más de 25 años formando a profesionales, por lo que se ha convertido en un referente nacional en los estudios de Ingeniería Agrícola, y ha nutrido a la provincia de miles de profesionales altamente cualificados gracias a la calidad y la excelencia de sus ingenierías y sus másteres. «Dentro de las titulaciones de Agronomía que hay en España, creo que es la que tiene el nivel tecnológico más alto, porque la producción intensiva que se hace aquí no se hace en otras provincias», afirma Antonio Giménez, director de la ESI, sobre una ingeniería que en la UAL cuenta con las especialidades en Explotaciones Agropecuarias, Hortofrutícola y Jardinería, Industrias Agrarias y Alimentarias y Mecanización y Construcciones Rurales. La Escuela cuenta además con el mérito de llevar cinco años seguidos en el Top 5 de mejores universidades españolas en estudios de Ingeniería Agrícola, destacando por integrarse en el sector productivo local a través de prácticas y colaboraciones en contratos de investigación con empresas locales.

Para el curso 2017/2018, la ESI consolida su oferta de estudios, que consta, además de la citada Ingeniería Agrícola, de las ingenierías Informática, con especialidades en Ingeniería del Software, Tecnologías de la Información y Sistemas de Información; Mecánica, Electrónica Industrial, Química Industrial, que este año está entre los cinco primeros en el ranking CYD, y Eléctrica y Energías Renovables. La novedad para el nuevo curso es la implantación del Máster en Energía Solar, una titulación que formará a profesionales en las líneas de investigación más avanzadas que se realizan en la Plataforma Solar de Almería. Este título se sumará al resto de la oferta de Posgrado de la ESI, donde la formación que se ofrece «es muy puntera», según el director de la Escuela, Antonio Giménez, ya que algunos másteres son únicos en España, como es el caso del Máster en Horticultura Mediterránea Bajo Invernadero (60ECTS). A este máster hay que añadir una amplia oferta, como el Máster en Ingeniería Agronómica (90 ECTS), el Máster en Ingeniería Química (90 ECTS), el Máster en Tecnologías y Aplicaciones en Ingeniería Informática (90 ECTS), el Máster en Ingeniería Industrial (90 ECTS) y el Máster en Representación y Diseño en Ingeniería y Arquitectura (60 ECTS).

Antonio Giménez destaca que «llevamos tiempo constatando que algunos de los másteres con mejores salidas laborales, tanto en calidad como en cantidad, están en las diferentes ingenierías». Asimismo, «un ingeniero tiene un respeto social muy alto», añade el director de la Escuela, que tiene claro que «nuestros másteres son de los que más salidas laborales pueden ofrecer, porque su nivel de especialización los hace muy competitivos». Por eso, uno de los objetivos para el nuevo curso es hacer que «los alumnos de grado vean que todavía pueden conseguir una mayor formación si acceden a esos másteres», para facilitar su posterior inserción laboral.

Trabajar de lo que se ha estudiado

En época de incertidumbre laboral, la capacidad de las distintas ingenierías para conseguir que recién graduados encuentren trabajo es destacable. «La inserción laboral que tienen es altísima», confirma Antonio Giménez, que explica que según «un informe a nivel nacional del Consejo Social de la Universidad, el grado de inserción laboral de las ingenierías era del 95% o 96%». Y no solo eso, sino que «prácticamente todos están trabajando a los cuatro años de acabar y, lo más importante, en algo relacionado con lo que han estudiado», remata el director de la Escuela, para quien esta facilidad para encontrar empleo en todo tipo de empresas demuestra que «el nivel con la que salen nuestros alumnos es igual de bueno que en el res-to de universidades, no tienen nada que envidiar a nadie».

Por ejemplo, en el caso de Ingeniería Informática, «hay muchas empresas que nos piden currículums de alumnos que estén acabando, para ir a trabajar, y no encontramos a nadie porque están ya todos trabajando, incluso estudiando el último curso», revela Giménez, que dice que «lo mismo pasa en Industriales». Así, el director de la ESI cuenta que hay exalumnos que «ahora están trabajando en Cosentino, o en Michelín, en el Centro de Investigaciones». Y no solo son buscados por empresas almerienses o asentadas en la provincia, ya que incluso «hay uno trabajando en una fábrica que hace componentes para los coches de McLaren», fuera de España. Además, este año un exalumno de la ESI recibió la Medalla de Andalucía y un profesor, la medalla Agustín de Betancourt que concede la Real Academia de Ingeniería.

Europa necesita ingenieros

Los estudios que ofrece la Escuela Superior de Ingeniería están entre los que más inserción laboral tienen, según un reciente estudio elaborado por Adecco. En realidad, es en la Unión Europea, no solo en España, donde los ingenieros están siendo cada vez más demandados por el mercado laboral.  «En general, las ingenierías tienen un alto grado de inserción laboral», asegura Antonio Giménez, director de la Escuela, «sobre todo si se continúa con los estudios de Máster y Posgrado».

En la sociedad actual, con una mayor demanda de productos y servicios tecnológicos, los estudios de Ingeniería Informática preparan al  estudiante para trabajar en cualquier empresa de cualquier ámbito, en ámbitos como la gestión de bases de datos, la dirección de proyectos informáticos o la seguridad de las redes.

Asimismo, los estudios en Ingeniería Electrónica Industrial y en Ingeniería Mecánica ofrecen salidas laborales en prácticamente todos los sectores de la industria, como la construcción, la electricidad, la mecánica, la automoción, las energías renovables, la electrónica o la metalurgia.

La Ingeniería Eléctrica y Energías Renovables es uno de los campos con más proyección de futuro, incluso dentro de Almería; y la Ingeniería Química Industrial también ofrece salidas en sectores diversos, como el textil, el biotecnológico, el agroalimentario o el farmacétutico.