Comienza
en las playas de Pulpí este recorrido por todo el
litoral almeriense al igual que desde allí el astro
rey comienza a abrir sus brazos y se refugia a las espaldas
de las recogidas calas de Adra, en la línea que nos
separa de la vecina Granada. Ir a la playa no implica quedarse
todo el día tomando el sol o disfrutando del chiringuito
más cercano. Por eso hemos incluido algunas pistas
para que el día de playa se convierta en algo más.
Que sirva para descubrir los retazos dejados por la historia
en calas y pueblos. Que sirva para degustar y disfrutar
de los platos y alojamientos, dispuestos a servir con mantel
y cama al viajero. Que sirva para conocer el bello entorno
natural que rodea al litoral del sudeste español,
quizás el más paradisiaco de toda la Piel
de Toro. Sólo queda señalarse el camino e
iniciarlo. Desde cualquier punto de la costa se puede gozar
de estas aguas, de esta tierra, conversar con sus gentes
y participar en el bello maridaje del Mediterráneo
con Almería.