HUÉRCAL-OVERA
Situado en el levante de la provincia de Almería, limítrofe con Murcia, Huércal-Overa es tierra de frontera. Su historia se pierde en los tiempos y ha tenido el privilegio de ser, en varias ocasiones, puente de civilizaciones. Por ello, es un lugar ideal para el turismo cultural y de patrimonio, pero también para el turismo activo y de naturaleza.
El Castillo de Huércal-Overa, Bien de Interés Cultural desde 1985, es el símbolo más emblemático de la localidad, visible desde el límite de la provincia de Murcia. La mayor parte de lo que se conserva es de época nazarí, del siglo XIV. En su torre, se ha hallado un ‘hom’, o árbol de la vida, un dibujo de formas geométricas islámico que es de los pocos que se conservan en la península ibérica. Otros monumentos de interés son la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVIII y estilo barroco; el Edificio de las 4 Torres, de finales del siglo XIX; el Castillo de Sánta Bárbara, una torre nazarí; la Torre de Ballabona; y el yacimiento de Huércal la Vieja, un granero fortificado de época islámica. Asimismo, merece la pena hacer la Ruta de las Fuentes, por las pedanías del municipio, y visitar el Museo del Agua, el Museo Etnográfico y las Trincheras de la Guerra Civil.
Huércal-Overa es también un destino privilegiado para disfrutar de la naturaleza. Cuenta con una Vía Verde de 17 kilómetros y con una serie de senderos que destacan por su gran diversidad paisajística, con un elevado número de ramblas, generalmente áridas y secas, zonas con badlands que proporcionan un paisaje desértico, bosques de pinares en la Sierra de Almagro, encinares en la sierra del Cabezo de la Jara, campos con olivares, naranjos y almendros en los que en época de floración se puede disfrutar de un paisaje excepcional. Así, se pueden recorrer los senderos de Huércal la Vieja, La Sierrecica, La Santa, Cerro Minado Castillo, la Ruta de los Encinares, la Subida al Cabezo de la Jara. Además, se puede practicar espeleología o escalada y realizar rutas en bici o a caballo.