SORBAS
Encaramado sobre el meandro de un primitivo río, con sus casas encaladas colgando del precipicio, lo más representativo de Sorbas se encuentra en el interior de su tierra: el paraje natural de Karst en yesos, compuesto por miles de cuevas, formadas por la acción del viento y el agua sobre el yeso. Formaciones únicas en Europa, son visitadas a lo largo del año por especialistas en geología y espeleología y por público en general, Varias empresas organizan visitas guiadas por alguna de las más importantes. Sorbas es un auténtico museo geológico al aire libre y posee uno de los rincones más bellos de la provincia en el Río Aguas.
Hace unos cinco millones de años el mar llegaba hasta Sorbas. La impronta y evolución de las distintas fases climáticas se aprecian perfectamente en los alrededores de esta villa. Los importantes hallazgos fósiles y geológicos han provocado la apertura de un Museo en el centro de la barriada de Cariatiz, situado en la falda de un importante arrecife fosilizado de coral.
De Sorbas hay testimonios en los escritos del viajero Münzer, y en su casco histórico aún se mantienen en pie las casas del Marqués de Carpio y del Duque de Alba. La iglesia de Santa María, del siglo XVI, fue construida sobre una antigua mezquita. De allí salen las vistosas procesiones que protagonizan la Semana Santa de Sorbas.
Destaca su alfarería, conseguida con métodos tradicionales. Su impronta motivó un barrio entero en donde se mantiene abierto el alfar de la familia Juan Simón y un horno medieval. A esta oferta se unen nuevos artesanos como Tim Bernhardt, del Taller Las Pitas, que realiza instrumentos musicales objetos decorativos con la madera de esta planta.
Las fiestas patronales de San Roque, famosas por los lanzamientos de roscos de pan desde los balcones al paso de la imagen del santo. No hay que olvidar el recorrido de sus bellas y numerosas barriadas.