La transformación del ecosistema logístico en Europa y el endurecimiento de los requisitos medioambientales están impulsando en España un nuevo modelo inmologístico más eficiente y sostenible. En este contexto, el transporte ferroviario emerge como una alternativa estratégica para mejorar la competitividad del sector logístico, reducir las emisiones contaminantes y afrontar la escasez de suelo industrial bien comunicado.
Según la consultora especializada Proequity, la integración de plataformas logísticas intermodales conectadas a la red ferroviaria representa una oportunidad clave para el desarrollo de nuevos activos logísticos. La compañía señala que el impulso ferroviario ya no es una opción a futuro, sino una necesidad actual para garantizar el crecimiento sostenible del sector.
Crecimiento de la intermodalidad en la logística
España prevé una inversión de más de 3.800 millones de euros en los corredores ferroviarios Atlántico y Mediterráneo durante 2025. El objetivo es fomentar una logística intermodal que mejore la eficiencia operativa y reduzca la huella de carbono del transporte de mercancías. Informes del sector, como el publicado por PwC y el Urban Land Institute, apuntan a un incremento en la demanda de activos logísticos con acceso a infraestructuras sostenibles y conectividad multimodal, especialmente en el sur de Europa.
Entre los proyectos destacados figura la autopista ferroviaria entre Valencia y Madrid, que permite desplazar alrededor de 10.000 camiones al año, con una reducción estimada de 16.000 toneladas de CO₂, según datos del Ministerio de Transportes. También está prevista para este verano la puesta en marcha de la nueva Terminal Intermodal de Guadalajara-Marchamalo, dentro del Corredor del Henares, que aspira a convertirse en un nodo clave para el transporte de mercancías por tren.
Desafíos para el desarrollo intermodal
A pesar de los avances, la incorporación del ferrocarril en la planificación logística enfrenta varios retos. Proequity identifica tres factores críticos:
- Disponibilidad de suelo: La falta de terrenos logísticos próximos a infraestructuras ferroviarias, especialmente en zonas de alta demanda como Madrid, Valencia o Zaragoza, limita el desarrollo de nuevos proyectos. La consultora propone transformar suelo rústico en enclaves estratégicos mediante procesos de urbanización adaptados.
- Coordinación institucional: El establecimiento de conexiones ferroviarias requiere una mayor colaboración entre administraciones locales, ADIF y otras entidades públicas. Desde el sector se aboga por crear protocolos interinstitucionales para facilitar la implantación de proyectos intermodales.
- Impulso público-privado y eficiencia operativa: El desarrollo de plataformas intermodales implica, además de la infraestructura, acuerdos con operadores logísticos, inversión tecnológica y modelos de desarrollo integrados. Las colaboraciones público-privadas y los proyectos “llave en mano” están siendo una vía para acelerar su implantación.
Perspectivas del sector
Proequity considera que la intermodalidad no solo contribuye a la sostenibilidad del transporte, sino que también mejora los tiempos de tránsito, reduce la congestión en carretera y aumenta la rentabilidad de los activos logísticos. La compañía participa en el desarrollo de plataformas en zonas como Marchamalo y El Ruiseñor, en colaboración con promotores del sector.
Para los próximos años, se espera que la logística evolucione hacia un modelo más tecnológico, eficiente y respetuoso con el medioambiente, en línea con las exigencias de las empresas y regulaciones europeas.