El alcalde de Pulpí, Juan Pedro García, el edil de Cultura Juan Bautista López, y la concejal del Ayuntamiento, María del Mar Sánchez, junto a la directora de la Escuela de Arte de Pulpí “Pintor Pedro Antonio”, María Rosa Ponce, han sido los encargados de depositar la nueva obra de arte en la sala del destacado pintor pulpileño, y que se suma a las otras trece obras que actualmente están expuestas en la sala del Espacio Escénico de Pulpí
'Angustias', de 1926, y con unas medidas de 63,5 x 51 cm, procede de la Casa de Subastas Ansorena en Madrid y fue localizado y fechado en Granada. Es un lienzo, pintado al óleo, que muestra la imagen de una maja portando dos rosas rojas.
Las salas de exposiciones del Espacio Escénico de Pulpí, están abiertas al público de martes a domingo, con horario de 10h a 14h y de 16h a 19h.
Pedro Antonio Martínez
Pedro Antonio Martínez Expósito nació en el término municipal de Pulpí, en la barriada del Convoy, el 29 de noviembre de 1886. Hijo de una familia humilde, su padre, Antonio Martínez Quesada, era trabajador jornalero, su madre María Expósito, natural de Cuevas del Almanzora.
Su formación pictórica comenzó pasados los primeros 20 años de su vida. Hasta ese momento se había dedicado a las tareas del campo, sin ninguna enseñanza académica. Fue un hombre modesto y callado, persona muy sencilla y respetuosa, según cuentan los mayores.
Gracias a otro paisano, Emilio Zurano, el cual había vivido una historia similar con anterioridad, Pedro Antonio Martínez cambió de paisaje y situación, en definitiva, de vida. La pintura fue la vocación de Pedro Antonio y logró desarrollarla plenamente. En 1909 comenzó su aprendizaje en Madrid en el estudio de Eduardo Chicharro, que en aquel momento gozaba de un merecido prestigio. Dos años después pasó al estudio del pintor granadino José María López Mezquita.
Pasada la época de formación, comenzó a cosechar éxitos profesionales obteniendo, entre otros, la Segunda Medalla a las Bellas Artes en Madrid por la obra "Dos artistas" 1924. Antes de la Guerra Civil viajó a Sudamérica y allí se perdió su pista. Los pocos datos de que disponemos hacen suponer que vivió el resto de su vida en Brasil y que allí murió.