En su articulado, la ley apuesta por el futuro al incluir referencias al medio ambiente y a los vehículos autónomos y establece otra serie de medidas como el aumento de puntos a detraer en el caso de llevar el móvil en la mano, la tasa 0,0 para los conductores menores de edad o la prohibición de que turismos y motocicletas puedan rebasar en 20 km/h los límites de velocidad en las carreteras convencionales cuando adelanten a otros vehículos.
Por su parte, José María Méndez, jefe provincial de Tráfico, ha destacado que la nueva ley “apuesta por el futuro, ya que se incorpora a la Ley de Tráfico la política de medioambiente, obligando a los usuarios de la vía a protegerlo y con referencias expresas a episodios de alta contaminación y a zonas de bajas emisiones”. Méndez ha destacado, igualmente, que la norma también es novedosa porque establece, por primera vez, la regulación del vehículo autónomo con el fin de dotarle de un marco jurídico susceptible de garantizar las exigencias en relación con la seguridad vial.
Además de esta apuesta por el futuro, la Ley de Tráfico y Seguridad Vial refleja los cambios que se están produciendo en la movilidad, incorporando los vehículos de movilidad personal y dotando de mayor seguridad a los usuarios de las bicicletas. Además se da cobertura legal a la acreditación del permiso de conducir en soporte digital, a través de la app MIDGT o la utilización de los Paneles de Mensaje Variable u otros medios tecnológicos para dar órdenes o instrucciones para la regulación del tráfico.
Pero, además, los cambios normativos también inciden sobre los elementos esenciales de la seguridad vial como son las distracciones, la velocidad, el alcohol y el no uso del cinturón de seguridad. Con esta nueva Ley se incrementan el número de puntos a detraer en determinados preceptos, sin aumentar la cuantía económica.