En torno a la mesa de debate convocada los candidatos de los cinco partidos con más votos y representación en el Parlamento regional: Pablo Venzal por el PP, Juanfra Colomina por el PSOE, Juan José Bosquet por Vox, María Jesús Amate y Manolo Pérez Sola en representación de Por Andalucía y Diego Crespo por Adelante Andalucía. Frente a ellos representantes de la Mesa encargados de llevar a escena las propuestas de la sociedad civil para abordar la precariedad de los actuales servicios ferroviario.
Sobre la Mesa buena parte de las demandas que la plataforma ciudadana lleva mucho tiempo reivindicando, desde la creación de líneas de cercanías para el Bajo Andarax o la comarca del Poniente, la necesidad de acortar plazos para que los almerienses puedan tener por fin acceso a la alta velocidad con el Corredor Mediterráneo, la implantación de la intermodalidad en el transporte (tanto a través de los puertos secos de Níjar o Pulpí como del propio puerto de la capital -con necesidad imperiosa de conexión del ferrocarril-), o la vertebración con el resto de Andalucía y España a través tanto de las líneas de alta velocidad como de las convencionales, o el desarrollo de un tren-tranvía que una Almería con su Universidad y zonas como El Toyo y Retamar.
Nadie duda a estas alturas, y los políticos en campaña menos que nadie, que el ferrocarril es un medio de transporte que abriría las puertas de una nueva era en la economía, en la movilidad de los almerienses y en ese objetivo global, cada vez más perentorio, que es la lucha contra el cambio climático. Coincidencia en que es preciso reducir el uso del coche, o de los camiones, en favor de un transporte más económico, más rápido y menos contaminante como es el ferrocarril.
No menos coincidencia en que a estas alturas Almería sigue siendo la gran olvidada por el conjunto de las administraciones y empresas públicas a la hora de buscar la dotación más adecuada que sostenga el crecimiento económico y social. De ahí la apuesta común de sentar a la misma mesa a todos los representantes políticos e institucionales con poder decisorio para aplicar las inversiones y desarrollar los proyectos llamados a hacer más competitivo el modelo almeriense.
Una coincidencia en el diagnóstico que, no obstante, se ve condicionada por la actual batalla por los escaños, puesto que cada una de las formaciones mira a la de enfrente y busca culpabilidades en los gobiernos que controlan los adversarios. Esa guerra electoral no impide, no obstante, el ofrecimiento por parte de los candidatos de poner su trabajo al servicio de las aspiraciones de los almerienses.
El porqué quedaba patente en el debate de ayer en una conclusión compartida en la que se reconocía que el ferrocarril es o debe ser, en estos momentos una “prioridad estratégica” para la provincia, para su modelo económico o para los miles y miles de almerienses que deben desplazarse cada día para acudir a sus trabajos, para desarrollar sus estudios, para atender sus necesidades de todo tipo, para la mejora de la conectividad o para un crecimiento más sostenido de la economía que se ha desarrollado en Almería en las últimas décadas.
Desde la Mesa del Tren los mensajes llegaron claros, estructurados y con la aspiración de convertirse en un objetivo fundamental no sólo para los 250 miembros ya integrados en esta Plataforma, sino para el conjunto de las fuerzas políticas y las instituciones que de ellos dependen. La Mesa valora positivamente la coincidencia de los objetivos marcados en esta cita y, sobre todo, espera que los compromisos adquiridos en el transcurso del debate con los candidatos se trasladen a la planificación y a los planes de inversión de quienes tienen que convertir las promesas en realidades sin mayor demora.