Esta nueva actuación está enmarcada dentro de las actividades que la Guardia Civil desarrolla en la provincia, con el objeto de erradicar el cultivo, elaboración y distribución de sustancias estupefacientes, en este caso marihuana.
Los agentes de la Guardia Civil habían recibido numerosa información sobre el fuerte olor a marihuana y los continuos ruidos que se producían en varias viviendas de la localidad de Roquetas de Mar, que previsiblemente se estarían usando en su práctica totalidad para el cultivo de marihuana.
Los agentes inician una investigación con el objetivo de determinar la magnitud de las plantaciones, estableciendo que se trata de cultivos de grandes dimensiones con multitud de enganches ilegales a la red eléctrica y a la red hídrica.
Una vez examinada la información, los agentes de la Guardia Civil diseñan un macrodispositivo en el que participan más de 90 agentes de la Comandancia de Almería.
Se efectúan once registros consecutivos en diferentes viviendas, en las que se localizan 1.700 plantas de marihuana, 251 lámparas, 274 reflectores, 265 balastros, 37 splits de aire acondicionado, 36 cuadros eléctricos, 19 extractores de aire, 35 ventiladores, dos balanzas de precisión, medidores de ph, temperatura y humedad.
Los agentes comprobaron que en las viviendas se habían implementado complejas instalaciones eléctricas, así que los técnicos de la compañía llegaron a neurtralizar hasta 73 enganches ilegales a la red eléctrica y otros 49 a la red hídrica. De igual modo, se selló la acometida de suministro de agua, al no existir ningún alta en el edificio.
Además, los agentes intervinieron 6,5 cogollos de hachís preparados para su venta, 668 gramos de hachís, heroína, cocaína, joyas valoradas en 23.000 euros, 929 euros en efectivo, seis vehículos y un arma larga recortada.
La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones. Las diligencias instruidas por la Guardia Civil fueron entregadas en el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de los de Roquetas de Mar.