Los hechos se iniciaron cuando el departamento encargado de la facturación de la empresa recibió un correo electrónico relacionado con una factura pendiente de pago.
El mensaje aparentaba proceder de uno de sus proveedores habituales e incluía una modificación de los datos bancarios a los que debía efectuarse el abono.
La empresa, siguiendo las indicaciones recibidas, realizó una transferencia por importe de 6.000 euros a la nueva cuenta facilitada.
Posteriormente, al comprobar la información con el proveedor, se detectó que este no había solicitado ninguna modificación de sus datos bancarios, constatándose que el correo recibido formaba parte de una maniobra destinada a desviar el pago de la factura.
La investigación
Tras presentar la correspondiente denuncia a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil, la CiberComandancia inició las actuaciones para determinar el origen de las comunicaciones y el destino de los fondos.
Los agentes analizaron la información asociada al correo electrónico utilizado, la documentación vinculada a la factura y los datos de la cuenta bancaria receptora de la transferencia.
Las pesquisas permitieron seguir el recorrido del dinero y obtener información relevante para determinar la identidad de la persona relacionada con la recepción de los fondos.
Las gestiones realizadas, en colaboración con el Equipo de Policía Judicial de Gijón, permitieron esclarecer los hechos e identificar a la persona presuntamente responsable de la operativa investigada.
La Guardia Civil ha esclarecido un delito de estafa y ha puesto las correspondientes diligencias a disposición de la autoridad judicial competente de Gijón.
Este tipo de estafa informática causa un doble perjuicio a las empresas afectadas: además de la pérdida económica derivada del pago fraudulento, la empresa sigue estando obligada a abonar la factura original al proveedor legítimo.
La Guardia Civil recomienda adoptar las siguientes medidas para evitar ser víctima de esta estafa:
- Verificar siempre por una segunda vía de comunicación cualquier cambio de número de cuenta bancaria (llamada telefónica a un número conocido o incluso, contactar presencialmente si es posible).
- Desconfiar de emails que apelen a la urgencia, confidencialidad o presión temporal.
- Revisar cuidadosamente la dirección del remitente, incluso cuando el mensaje aparezca como legítimo.
- Establecer unos protocolos internos de verificación ANTES de autorizar pagos o transferencias.
- Formar y concienciar al personal de la empresa sobre ciberseguridad y fraudes digitales.
CiberComandancia de la Guardia Civil:
La Guardia Civil continúa reforzando sus capacidades de atención al ciudadano en el ámbito digital mediante la consolidación de servicios telemáticos que permiten agilizar la comunicación y denuncia de determinados hechos delictivos.
A través de la Sede Electrónica y de la reciente creación de la CiberComandancia, se facilita a los ciudadanos un canal seguro, accesible y operativo las 24 horas del día para la presentación de solicitudes de denuncias relacionadas con:
- Estafas y cargos fraudulentos cometidos a través de medios informáticos.
- Daños.
- Hurtos.
- Sustracción de vehículos o en su interior.
- Pérdida o localización de documentación.