Hasta la semana pasada, la campaña de sandía al aire libre en la provincia, que se desarrolla en el Levante, seguía su curso con cierta tranquilidad e incluso estabilidad en los pedidos y con precios aceptables para las producciones al aire libre, en el entorno de los 18-20 céntimos, viviendo una situación muy diferente a la ocurrida en el punto álgido de la cosecha de melón y sandía de invernadero. Sin embargo, la situación ha dado un vuelco y se han paralizado los pedidos y hundido los precios hasta situarlos en unos 8 céntimos por kilo. Se vuelve a vivir lo mismo que esta pasada primavera, con una caída de pedidos que se traslada en un hundimiento de los precios al agricultor.
ASAJA señala también que no existe un exceso de kilos, ya que la producción se ha visto resentida por la climatología de principios de junio, y los rendimientos están entre un 10 y 15% por debajo de lo habitual, con lo que la sensación en estos momentos es de incertidumbre y preocupación, teniendo en cuenta que la pasada campaña de sandía al aire libre fue mala respecto a los precios, que llegaron al final con una media de 12-15 céntimos/kg.
Lo cierto es que las cotizaciones de la sandía se habían ido incrementando desde mediados de junio alrededor de un 40%, dejando una media mensual de unos 25 céntimos, un 24% menos respecto al precio que registró el año anterior.
ASAJA recuerda que la campaña de sandía al aire libre en Almería se desarrollará hasta el mes de agosto, por lo que aún queda bastante cosecha por recolectar, de ahí la preocupación existente en estos momentos.













