Esta publicación, realizada por más de una docena de expertos, pone de relevancia el carácter estratégico y esencial del sector agroalimentario, detalla cómo han evolucionado en las últimas décadas la investigación y la innovación en diferentes países y regiones, como Estados Unidos, Unión Europea, Países Bajos, Italia, Francia, Israel, Nueva Zelanda, China y la propia España, y su papel como herramientas decisivas en el contexto actual.
Tras estos análisis, se concluye que todos estos países comparten un mismo desafío: producir mejor (en ocasiones, incluso más), y de manera sostenible en los ámbitos económico, social y medioambiental. También se destaca que la investigación agraria se encuentra actualmente ante varios retos, como la relación entre la investigación básica y la investigación aplicada, junto con la innovación; la transferencia de resultados desde el ámbito investigador al conjunto de la sociedad; la excesiva distancia entre el mundo investigador y la sociedad civil; la tensión entre el corto y el largo plazo y las diferentes percepciones de los problemas y prioridades entre el mundo agrario y rural y el mundo urbano.
En esta línea, plantea algunas propuestas para el futuro, entras las que se encuentran la posibilidad de celebrar una conferencia participativa que reúna a todos los actores implicados en la calidad y seguridad de los alimentos, incluida la distribución comercial, con el objetivo de establecer acuerdos de consenso social, así como un encuentro estatal sobre investigación agraria para conocer y divulgar las líneas de trabajo que se están desarrollando.
Asimismo, también pone el acento en la importancia del impulso político a la investigación y la innovación en toda la cadena agroalimentaria, así como de mantener un equilibrio entre la investigación aplicada y la básica, entre las exigencias del corto plazo y una visión más estratégica, de evaluar de manera independiente y participativa la eficacia y eficiencia de las políticas públicas y su adaptación a los cambios de la sociedad y de avanzar hacia un modelo más integrado de colaboración público-privada, alineando los objetivos de la investigación con las necesidades reales del sector.
El director de Sostenibilidad y Desarrollo Agroalimentario de Grupo Cajamar, Roberto García Torrente, y la presidenta del Instituto de la Ingeniería de España, María Cruz Díaz, han sido los encargados de dar la bienvenida a los asistentes. “En Cajamar siempre hemos pensado en el desarrollo tecnológico como mecanismo para dar respuesta a los desafíos económicos y medioambientales a los que se enfrenta el sector agroalimentario. Hace 50 años pusimos en marcha la Estación Experimental de Las Palmerillas como una infraestructura que estuviese a disposición de agricultores y empresas para ayudar a que el conocimiento se transformarse en soluciones para mejorar sus condiciones de vida. Con la publicación que hoy presentamos queremos celebrar este medio siglo de vida y mostrar nuestro compromiso para seguir facilitando la investigación aplicada, la transferencia y la formación de todos los que forman parte de la cadena alimentaria”, ha explicado Roberto García Torrente. A continuación, el consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación en la Embajada de España en Italia y representante permanente adjunto ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Fernando Miranda, ha abordado los grandes retos que marcarán las próximas décadas y ha agregado que responder a estos retos no es posible sin el mejor uso posible de las soluciones que la investigación y la innovación ofrecen y ofrecerán al sector.
Posteriormente, Tomás García Azcárate ha presentado el libro ante los asistentes, destacando que “esta monografía reúne las voces de expertos internacionales, ofreciendo un análisis riguroso y comparado de modelos muy diversos: desde el enfoque fuertemente centralizado de China hasta la orientación al mercado de Nueva Zelanda, pasando por la tradición de excelencia de instituciones como el INRAE francés o la Universidad de Wageningen. El resultado no pretende ofrecer recetas cerradas, sino invitar a la reflexión sobre las fortalezas, debilidades y oportunidades del ecosistema español de investigación agroalimentaria”.
Tras su intervención, ha participado en un coloquio, moderado por Roberto García Torrente, junto a la fundadora de los premios Entalpía, Claudia Múgica; el catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Madrid, Julián Briz, y la profesora titular de universidad en la ETS de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de la Universidad Politécnica de Madrid, Isabel de Felipe, en el que se ha debatido sobre el papel clave que deberán desempeñar la investigación y la innovación para dar respuesta a las necesidades globales de alimentación.
Para finalizar, el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha realizado las conclusiones y ha resaltado que “este libro nos muestra que el futuro del sector agroalimentario español pasa necesariamente por construir un sistema de investigación e innovación más coordinado, inclusivo y con visión estratégica. Las experiencias analizadas en otros países demuestran que invertir en conocimiento científico y en su transferencia es una condición indispensable para garantizar la competitividad, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria”. Y ha añadido: “Desde Cajamar queremos que esta publicación contribuya a abrir un debate necesario sobre cómo España puede dar el salto de ser un referente en producción de alimentos a convertirse en generador de las tecnologías que harán posible una agricultura más eficiente y rentable”.










