Hace más de 50 años, no del todo satisfecho con su trabajo y con el espíritu emprendedor mamado desde pequeño, cuando pasaba horas en la tienda de su padre en la calle Real, Luis Fernández Revuelta decidió poner en marcha un negocio del que en Almería no había referencias. Un profesor de la Escuela de Comercio, donde había estudiado, le dio la idea y, así, en 1966 nacía Viajes Alysol, la primera agencia de viajes de Almería; un negocio que fue durante décadas el referente del sector, una vez sorteó los recelos iniciales de los almerienses, que no veían claro que no les saliese más caro el billete de tren que si lo compraban en Renfe, según recordaba el empresario a la revista Foco Sur en 2018.
A pesar de lo novedoso de la propuesta, a Fernández Revuelta le fue bien desde el principio, vendiendo principalmente billetes de tren. Los primeros meses continuó trabajando en la empresa donde lo hacía desde hacía unos años, y tenía a una chica en la agencia, que al principio estaba en la calle Méndez Núñez, cerca ya de la calle Javier Sanz. En cuanto pudo, dejó el trabajo y ya se puso al frente de su agencia. "El primer día que compré el periódico, me tomé el café y me fui a mi oficina… fue un día histórico", rememoraba hace seis años.
En 1968, dos acontecimientos dispararon a Viajes Alysol a nuevas cotas: la apertura del aeropuerto y el traslado al local donde permaneció hasta su cierre en el Paseo de Almería. "Entonces, el Paseo era un seguro de vida, lo que pusieras sabías que te iba a ver toda Almería", contaba Fernández Revuelta, que aseguraba que "cuando vino Iberia, las ventas se multiplicaron por mil, porque pasé a vender billetes de avión a Madrid y el mundo entero". Además, recordaba que la apertura del aeropuerto supuso una especie de ‘revolución’ en la sociedad almeriense: "Era un espectáculo; la gente iba a ver ‘el aparato’, y a ver qué gente se bajaba, pero es que a lo mejor se bajaba Brigitte Bardot, por ejemplo". Así, sentenciaba que "el aeropuerto nos abrió una ventana al mundo".
Poco a poco, la agencia fue creciendo y abrió oficinas en Roquetas de Mar, donde se encargaban de recibir turistas para organizarles las excursiones que realizaban; y en otras localidades como El Ejido, Albox, Almuñécar o incluso Barcelona. Su fundador recordaba a Foco Sur hitos como la vez que "hicimos 17 vagones de tren, lo más grande que se ha hecho en Almería, cuando vino el papa Juan Pablo II a Granada; o los seis viajes diarios en la Expo, con tres aviones, ida y vuelta".
Testigo y protagonista de la evolución del turismo en nuestra provincia y en España, Luis Fernández Revuelta vio cómo el sector que el impulsó en Almería iba evolucionado con los años. "La gente ahora viaja masivamente, pero entonces eran habas contadas. El mundillo ha cambiado de la noche al día; los clientes son muchísimo más exigentes, saben más", reconocía, "y con Internet no hemos podido, han caído agencias a porrillo. Yo tuve la suerte de irme en el momento justo". En 2003, vendió la agencia a sus empleados y se jubiló. Alysol resistió sin él apenas cinco o seis años.
Ayer, este pionero del turismo almeriense nos dejaba definitivamente a los 88 años. El funeral tendrá lugar hoy miércoles, 12 de junio, a las 13.00 en el Tanatorio Sol de Portocarrero.









