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27 Septiembre 2023 Escrito por 

Ecologistas denuncian que las Albuferas de Adra están "heridas de muerte"

Los colectivos almerienses Grupo Ecologista Mediterráneo, Ecologistas en Acción y la asociación Serbal han lanzado una petición urgente para que se actúa en el entorno de las lagunas que componen el Paraje Natural de Las Albuferas de Adra, seriamente amenazado pese a estar protegido desde hace más de treinta años.

Así lo han determinado un grupo de once científicos e investigadores de las universidades de Almería, Granada y Málaga que, en un minucioso estudio, alertan de la situación terminal de un espacio que fue declarado Paraje Natural en 1989 pero que, a pesar de ello, ha visto cómo se agravaba su estado de conservación a lo largo de las tres últimas décadas.

Las alertas ya estaban activadas como así lo recogió en un informe el Grupo Ecologista Mediterráneo hace dos años en el que se contemplaba la situación alarmante no sólo de Las Albuferas de Adra, sino de otros humedales de la provincia como los de Cabo de Gata, Punta Entinas-Punta Sabinal, Rambla Morales o el Salar de Los Canos, en Vera.

La problemática es común a la mayoría de estos espacios, sometidos a presiones antrópicas derivadas del avance de la agricultura intensiva, del urbanismo desmesurado en toda la franja litoral e incluso las infraestructuras. Todas estas actividades han provocado deterioros que poco a poco han ido degradando estos espacios naturales hasta suponer una grave amenaza para ecosistemas únicos, protegidos por leyes andaluzas, nacionales e internacionales, lo cual parece preocupar poco o nada a los responsables de su protección.

Las zonas húmedas se consideran ecosistemas de enorme importancia por su capacidad de mantener una rica biodiversidad vegetal y animal, pero no sólo por ello, ya que son aliadas imprescindibles para hacer frente al cambio climático y sus consecuencias. Además de albergar importantes comunidades vegetales, son zonas de paso y nidificación de aves que en muchos casos disponen de una especial protección por estar en riesgo de extinción y tener en los humedales almerienses uno de sus pocos enclaves de reproducción en el mundo, como ocurre con la Malvasía Cabeciblanca en Las Albuferas de Adra.

Los humedales constituyen también una barrera para el fenómeno del calentamiento global que se ha generalizado a consecuencia del cambio climático y son un sumidero de dióxido de carbono, uno de los gases responsables de ese fenómeno, convertido ya como una de las más graves amenazas para la supervivencia del planeta.

El caso que nos ocupa, el de Las Albuferas de Adra, está en el disparadero porque las últimas décadas han traído consigo un progresivo deterioro no sólo de su entorno, que ha cercado y amenaza con estrangular la vida en este espacio, sino de las propias lagunas que lo conforman. Una mortífera combinación de reducción de lo aportes de agua, de incremento de la contaminación por nitratos, de la llegada a las charcas de aguas contaminadas por pesticidas, de intrusión marina o de eutrofización de las aguas, está haciendo cada vez más inviable la vida en las lagunas Honda, Nueva y Cuadrada, de donde poco a poco desaparece especies otrora abundantes y que fueron la causa de su protección como Reserva Natural, según sostienen los científicos de las universidades de Almería, Granada y Málaga firmantes del estudio realizado.

Una prueba de ello son los análisis encargados  por Ecologistas en Acción que indican que en las aguas de Las Albuferas hay  residuos de plaguicidas tóxicos y niveles de Nitratos   que están afectando a la avifauna de este espacio.

Probablemente lo más preocupante es que, hasta la fecha, las administraciones encargadas de velar por el cumplimiento de lo establecido con carácter legal, y en especial la Consejería de Medio Ambiente (con sus varios cambios de nombre a lo largo de las tres últimas décadas) no parecen haber asumido aún la importancia de este humedal almeriense, esa misma que en su día llevó a la declaración de espacio protegido.

Los colectivos ecologistas entienden que "ha llegado la hora de mostrar la verdadera cara de quienes tienen la obligación de defender lo que ellos mismos protegieron. Ya no basta con declaraciones de intenciones, anuncios vacíos de contenido o planes sin dotación presupuestaria. Los datos son concluyentes, la situación de deterioro más que evidente, como así lo atestiguan los estudios de la comunidad científica, y el riesgo de asistir a la muerte de humedales como el de Las Albuferas de Adra, las lagunas de Punta Entinas-Punta Sabinal o las del Parque Natural de Cabo de Gata se cierne sobre Almería y los almerienses".

Por todo ello, desde el Grupo Ecologista Mediterráneo, Ecologistas en Acción y el grupo Serbal "queremos hacer llegar a la Junta de Andalucía, los ayuntamientos de estas zonas afectadas por la amenaza, el Gobierno de la Nación y la propia Unión Europea una llamada de emergencia. Nuestras zonas húmedas no pueden esperar por más tiempo porque se trata de áreas sensibles, sometidas a presiones insoportables y cuya supervivencia está amenazada, tanto como la de un planeta que se está quedando sin tiempo para actuar frente las amenazas a las que nos ha abocado la irracionalidad, incluso la ceguera ante unas evidencias que no pueden seguir siendo soslayadas, ni ignoradas. por nuestros gobernantes".