Con ese compromiso, el centro ha impulsado un taller infantil dedicado a las abejas y otros insectos polinizadores, una actividad pensada para acercar a niños y niñas al conocimiento del medio natural y transmitirles la importancia de proteger la biodiversidad desde edades tempranas.
Durante el taller, los participantes, de entre 3 y 10 años, descubrieron el papel esencial que desempeñan las abejas en el equilibrio de los ecosistemas. A través de dinámicas educativas y contenidos adaptados a su edad, aprendieron cómo su labor como polinizadoras resulta clave para la reproducción de numerosas especies vegetales y para la producción de una gran parte de los alimentos que consumimos a diario. En un contexto marcado por la creciente preocupación por la desaparición de los polinizadores, esta actividad permitió trasladar de forma cercana y didáctica la relevancia medioambiental de estos insectos y la necesidad de protegerlos.
La iniciativa ha servido, además, para impulsar la sensibilización medioambiental entre las familias participantes, fomentando valores de respeto y responsabilidad hacia el entorno natural. De este modo, el conocimiento sobre las abejas y su impacto en la biodiversidad se convierte en una herramienta clave para promover hábitos más sostenibles desde la infancia.
“Con este taller sobre abejas y polinizadores hemos querido acercar a los más pequeños una realidad fundamental para el futuro de nuestro entorno: la importancia de proteger la biodiversidad y de entender el papel esencial que desempeñan estos insectos en nuestra vida cotidiana. Creemos que concienciar desde la infancia es clave para avanzar hacia una sociedad más responsable y sostenible”, destacan desde la gerencia del centro.
Acciones como esta forman parte de la estrategia del centro orientada a impulsar iniciativas con impacto positivo en su entorno, promoviendo valores sostenibles y reforzando su compromiso con la comunidad a través de propuestas educativas y de sensibilización.











