Estos mostraron ante miles de personas la peculiaridad de su fiesta de toro ensogado, que se celebra cada 25 de abril en honor a su patrón San Marcos. Pues se les realiza reverencias a los animales, es decir, las personas de la localidad hacen que los toros y vacas se arrodillen ante el santo. Un rito cuyas primeras referencias por escrito datan de 1.721.
Cerca de 200 vecinos se desplazaron hasta el pueblo jienense para disfrutar de este congreso y mostrar no solo su tradición en torno al toro, sino también su gastronomía. La fritá, plato típico del municipio almeriense hecho a base de carne, pimientos y tomates, fue un éxito en la muestra gastronómica que tuvo lugar el sábado.
“Ha sido la mejor exhibición desde que formamos parte de la Federación Española de Toro con Cuerda”, señala Sergio Ortega, presidente de la Hermandad de San Marcos de Ohanes. “El pueblo de Beas de Segura se ha volcado con la organización de este congreso y agradecemos a la Hermandad de San Marcos, con la que estamos hermanados desde el año 2021, cómo ha acogido a nuestro pueblo”, añade.
Uno de los momentos más emotivos tuvo lugar en el acto de clausura, cuando Sergio Ortega hizo entrega a Juan Tomás García, presidente de la Hermandad de San Marcos de Beas de Segura, y a su alcalde, José Alberto Rodríguez, de un aparejo empleado en la exhibición en un claro guiño hacia las tradiciones del municipio jienense. “Este aparejo es una ofrenda del pueblo de Ohanes a San Marcos, a Beas de Segura y su gente, con la que tanto compartimos un mismo sentimiento”, se puede leer en el reverso.
Sin duda, han sido unos días llenos de emociones en los que Ohanes ha mostrado cómo es su fiesta, cómo la siente su gente y además se ha hecho partícipe de ello a miles de personas de otros puntos de España. Los vecinos del municipio alpujarreño y la Hermandad de San Marcos, junto con el apoyo del Ayuntamiento, llevan el nombre de Ohanes por toda España para que se conozcan sus tradiciones y que estas perduren a lo largo del tiempo.
Ohanes y la Ruta Nacional de Toro con Cuerda
Ohanes fue uno de los primeros municipios en formar parte de la Ruta Turístico Cultural de Toro con Cuerda gracias al mural elaborado por el artista Moxaico. Una ruta en la que se sigue trabajando y a la que se están adhiriendo más municipios. La Federación Española de Toro con Cuerda está formada por 24 localidades españolas en los que se realizan festejos populares en torno al toro ensogado.
Tres siglos de Historia de Fiestas de San Marcos con toros ensogados de Ohanes
Recopilación de los datos históricos: Mª Carmen Gallegos Díaz
Redacción: Mº Carmen Valverde Gallegos
Antes de conocer la historia sobre la peculiar fiesta de toro ensogado que se celebra en la localidad almeriense de Ohanes, donde confluye la liturgia religiosa de la procesión del Santo Patrón San Marcos con la potencia, riesgo y adrenalina de los toros ensogados, necesitamos saber de su historia, demografía y geografía para meternos en contexto. Situado en la falda suroriental de Sierra Nevada, se asoma al valle del Andarax como si de un balcón estuviéramos hablando.
Desde la Edad Media los musulmanes estaban por estas tierras y de ello hay constancia. Les debemos a ellos, sin duda, nuestro sistema de acequias y el aprovechamiento del terreno para cultivar por medio de terrazas sujetas por balates (estructuras verticales construidas con la técnica de piedra seca), además de muchas de nuestras comidas y dulces tradicionales.
Después de la conquista del reino de Granada por los Reyes Católicos, aquí permanecieron los moriscos, hasta que el descontento por el trato que se les daba les hizo sublevarse y emprender la llamada Guerra de las Alpujarras contra el rey Felipe II (1568-1571). Una vez acabada esta, fueron desterrados a otras partes de España, quedando Ohanes completamente deshabitado hasta que en 1574 vinieron los repobladores, casi todos de la provincia de Guadalajara.
Del siglo XVIII se pueden destacar las continuas epidemias de peste que sufrió, y los frecuentes temporales de lluvia y nieve que afectaban a los cultivos y a las casas. Por otro lado, durante este siglo el principal producto que se comercializaba era la seda, que era apreciada en todo el reino por su calidad.
A principio del siglo XX, el auge de la industrialización llevó a la empresa Mengemor a explotar la energía hidroeléctrica de nuestro Río Chico, instalando una central en su cauce, obteniendo así energía para abastecer a Ohanes, Alhama de Almería y también a la capital. Como contrapartida de estos derechos de explotación, este pueblo fue uno de los primeros de la provincia en tener alumbrado público eléctrico de forma gratuita mientras que estuvo en funcionamiento dicha central, por esto y otras contribuciones al municipio, en la actualidad una de las calles principales lleva su nombre.
Desde mediados del siglo XIX y casi hasta finales del siglo XX la historia del pueblo se desarrollará de manera paralela entre la minería del hierro (en menor medida e importancia) y el cultivo de una hibridación de uva blanca que se produjo aquí y posteriormente se extendió a la provincia, denominada variedad ‘Ohanes’ o ‘de embarque’.
Su exportación y su industria auxiliar: la agricultura, barrilería, cadena de limpieza y embasado de la uva; así como el cooperativismo, la logística, trasporte y comercialización del producto era la principal y casi única fuente de ingresos de Ohanes y de toda la provincia de Almería. En esa época el pueblo llegó a contar casi con 2500 vecinos en el censo.
Esta parte fundamental de entramado logístico y manufacturero, fue pionero e hizo que las „golden grapes’ se exportaran a Inglaterra, Alemania, EE.UU, Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca. También Portugal, Francia, Canadá, Suiza, Brasil, Argentina, Cuba, Argelia, México, China, Italia, Bélgica, Holanda o Venezuela.
Su definitivo declive, a finales del siglo XX fue un proceso dilatado en el tiempo, hasta que a finales de éste cayó irremisiblemente la rentabilidad y la cotización del producto perdiéndose definitivamente los escasos mercados internacionales ante las variedades valencianas, italianas e israelitas, de producción más temprana.
Todas estas circunstancias descritas, abocaron a una generación entera de ohanenses a la emigración en las décadas de los 60 70 y 80 del siglo pasado. El exilio rural hacia grandes ciudades de provincias más industrializadas de España o incluso a otros países en busca de un porvenir hizo que la economía, el número de población y medios de vida desarrollados en el pueblo, también cambiaran. Actualmente, Ohanes consta en su censo (2023) con 550 habitantes dedicándose éstos fundamentalmente a la ganadería y agricultura de subsistencia, a la construcción y al sector hostelero y turístico.
Es importante introducir en este momento a la que nosotros llamamos con cariño Ermita de Tices, situada a 1089 metros sobre el nivel del mar y a 5 kilómetros de distancia del núcleo urbano de Ohanes. Un estilo neoclásico imponente cuyas dimensiones, elegancia y carácter destacan en un paraje deshabitado en el que nunca existió población, sino una dispersa cortijada. Los volúmenes del Santuario de Nuestra Señora de Consolación –que así se denomina formalmente- superan lo que tradicionalmente se denomina o conoce como Ermita, marcando un hito fundamental en toda la Alpujarra Almeriense en la que constituye su seña de identidad; además, recientemente (enero 2024) ha sido declarado como Bien de Interés Cultural.
Se tiene constancia de que dicha ermita estaba, desde el principio de su existencia, dedicada a San Marcos, ya que aparece en el documento de la cesión de tierras que se hace a la ermita en 1.625 y se dice que es “la ermita del señor San Marcos”.
También sabemos que su Hermandad es una de las más antiguas de la localidad, creada en 1.694.
Resumen cronológico acontecimientos históricos
Fechas
La festividad de San Marcos es el 25 de abril, pero en Ohanes también se celebra el domingo más cercano o el que se decida en la asamblea anual de socios y hermanos. Es decir, se celebran dos festejos populares taurinos, precediendo a sus correspondientes procesiones.
También es cierto, que hay constancia de que además de las anotaciones de 1721 y 1748 que ya se han citado anteriormente; en 1770 encontramos una anotación de gastos el 3 de septiembre: “8 reales a un propio que se envió a Ugíjar a pedir licencia para que el Mayordomo de Ntra. Sra. de Consolación hiciera una corrida de toros”. No sabemos de qué manera se realizaban estos antiguos festejos, pero, en cualquier caso, hay constancia de que la relación con el toro en este pueblo viene de lejos.
Evolución del festejo
Esta es una fiesta cargada de simbolismo, costumbrismo, tradición y arraigo que se conserva a lo largo de los años pasando los conocimientos de generación en generación. Hay un profundo sentir en la mayoría de los paisanos que hace de esta fiesta un momento muy especial en el año.
A lo largo de los años, el festejo se ha ido amoldando a las sociedades vigentes también a las normativas y requisitos para el bienestar animal. Un punto de inflexión fundamental se produjo en los años 80, con la primera implementación dentro del reglamento de espectáculos taurinos. Posteriormente se han ido modificando y/o añadiendo detalles como pudiera ser la lluvia de claveles, las sucesivas mejoras e implementaciones en seguridad o las personas voluntarias de orden autorizado.
Normativa
Tras las reiteradas demandas de varios municipios andaluces para la modificación de la norma de los festejos populares de 2003 y la necesidad de modificar, por nuestra parte, la restricción de que pudiesen intervenir ganado bovino cruzado, en noviembre de 2019 se aprobó el Decreto 588/2019 con la siguiente justificación:
“La experiencia adquirida durante los años de aplicación del actual régimen jurídico de los festejos taurinos populares y el elevado número de este tipo de espectáculos que se vienen celebrando en Andalucía, ha venido a demostrar la necesidad de modificar algunos aspectos de su regulación, para hacerla más acorde con la realidad y con las peculiaridades de la sociedad y costumbres andaluzas. A dicho efecto, se amplía el número de festejos taurinos populares que tienen características singulares con tradición acreditada, en concreto los celebrados de forma ininterrumpida e inveterada con ganado de raza bovina cruzado en Beas de Segura, en la provincia de Jaén, y en Ohanes, en la provincia de Almería, que no habían sido considerados, por omisión, en 2003 y que por iniciativa de los municipios que los celebran, que han instado su inclusión justificando su tradición y arraigo popular, han sido equiparados a los de Beas, San Juan del Puerto, Niebla y Trigueros, en la provincia de Huelva...”
Prohibiciones
El 26 de abril de 1956, se produce un comunicado del Juzgado de Primera Instancia de Canjáyar al alcalde de Ohanes, pidiendo información sobre los hechos ocurridos el día anterior, en la procesión de San Marcos y que motivaron un sumario sobre un Desacato y Desorden Público. Incluso se solicita que se expida una certificación de si ese día estaba en el ejercicio de su cargo un concejal determinado del Ayuntamiento.
Lo que se recuerda entre la gente mayor de ese día es lo siguiente: el cura y el alcalde habían prohibido que se sacaran toros ese año en la procesión. Varios vecinos cogieron dos vacas de labor de un huerto de otro vecino y las llevaron a la procesión cuando ésta iba por la mitad de su recorrido, y dichos vecinos se enfrentaron a la Guardia Civil, que ese año iba con la procesión, cosa que no era habitual.
Detuvieron a cinco o seis y los encerraron en el local que servía de cárcel en el pueblo, reteniéndolos allí hasta bien entrada la noche. A altas horas los sacaron para llevarlos a Canjáyar, ya que antes el resto del pueblo no los dejó hacerlo. Fueron acusados hasta de haberse burlado del santo, cosa que no había sido verdad. Después de unos días los echaron de la cárcel, aunque tenían que presentarse periódicamente en el juzgado de Canjáyar.
Descripción del festejo actual
Traslado de la Imagen
Unos días antes de su fiesta, en el mes de abril, se va a Tices para traer la imagen del santo al pueblo. Allí pasa el Santo Patrón la mayor parte del año, ya que una vez acabadas las fiestas de abril, se hace el traslado de vuelta a su ermita, donde permanece hasta el próximo año. Se aprovechan estas citas como actos de convivencia; se comparte camino, comida y conversación; los paisanos que se acercan a Tices los días de traslado, suelen comer en los alrededores de la ermita, momentos que sin duda siempre marcan una cuenta atrás en el calendario.
Preparativos
Mayordomos. Caridad y roscos: los mayordomos de la Hermandad de San Marcos pedían la caridad de casa en casa. Se les daba harina o dinero, según los medios económicos de que disponía cada familia. Con el dinero conseguido se compraba más harina y para el día de San Marcos se hacía pan, que se repartía entre los más necesitados de la población. Esta caridad es el origen de los roscos de San Marcos que se siguen haciendo hoy en día. En la actualidad se hacen los roscos unos días antes de la fiesta, solamente con harina, agua y sal; una masa ácida sin levadura y se reparten una vez acabada la procesión, como recuerdo de la fiesta, aunque se sigue teniendo la costumbre de darlos a comer a las bestias de labor (mulos, asnos...) para preservarlos de las enfermedades.
Roscas de San Marcos y del león: actualmente, la historia conocida de las tradicionales roscas de San Marcos y el León a sus pies, se remontan al año 1850. Las mujeres y familias de las que se tiene constancia de que tradicionalmente se han encargado de elaborarlas con sacrificio, orgullo y devoción para ofrecerlas a su patrón el día 25 de Abril son: Rosario Vizcaíno Carretero (1925-1950) María Carretero Rodríguez (1950-1970) Isabel Rodríguez del Rey (1970-2008) y Emilia Hernández Rueda (2008-Actualidad).
La palma de San Marcos: cada año, se trenza artesanalmente con mucho esmero y de forma muy elaborada una de las mejores palmas de Semana Santa. Consta en su decoración con varios motivos de trenzados tradicionales y exclusivos para esta peculiar pieza, para que el patrón la luzca en su mano derecha durante las procesiones y el resto del año.
Ofrenda floral: en la víspera de la fiesta se hace la ofrenda floral. Los niños y niñas del pueblo, ataviados con el traje de “torerillos”, que consta de pantalón oscuro, camisa blanca, fajín y pañuelo rojo de San Marcos al cuello, llevan ramos de flores al santo y los mayordomos se encargan de colocarlos a su alrededor en la Iglesia.
Misa, procesión y reverencias
Después de la correspondiente diana por las calles del pueblo, sucede la Misa Mayor en honor al patrón. Mientras se desarrolla dicha eucaristía, los mozos, mayordomos y peñas amarran con las sogas a los toros de una forma especial, que impide que se suelten y a la vez que se le haga daño a los animales (parecida a como se ataban las yuntas para labrar antiguamente), y los llevan a la plaza, donde esperarán que la misa finalice. Al acabar ésta, se saca la imagen del santo, adornada de flores, portando una palma del Domingo de Ramos artísticamente trenzada en su mano derecha, junto a un lazo y la pluma, y en la mano izquierda, junto al libro de evangelista, encontramos cerezas, níspolas, chumbos y un racimo de uvas de Ohanes, recordando la importancia que ha tenido este producto históricamente en la economía de esta población.
La procesión recorre prácticamente todo el pueblo, coincidiendo en la primera parte con el recorrido del viacrucis del Viernes Santo con la banda de música acompañándola, tocando los perceptivos pasodobles toreros, además de gran cantidad de gente, tanto de Ohanes, como de otros muchos municipios, que se acercan a vivir esta experiencia. En este encalado pueblo alpujarreño, la fiesta de los toros se torna en riesgo cuando confluye la procesión religiosa con los toros ensogados, como si de un choque de trenes se tratara, en cada una de las reverencias.
En determinados puntos del recorrido, concretamente ocho, los mozos que conducen a los toros, que siempre están por delante de la imagen y de la banderola -que es el punto donde confluye frontalmente la procesión con los astados- traen uno a uno los toros ante el santo, los agarran por los cuernos y, cuando están bien sujetos, hacen que doblen las patas y se “arrodillen” delante del santo: son las reverencias de los toros. Se hace consecutivamente con todos los toros que en ese momento estén participando en la carrera (procesión). Luego continúa la procesión hasta la siguiente parada. En algunas de estas paradas, como sucede en el paraje de “las ánimas benditas” o “el puerto”, el sacerdote bendice los campos. En total son ocho reverencias y cuatro bendiciones de campos, a cuenta de una bendición cada dos reverencias.
Cuando termina esta liturgia en la plaza de la Iglesia, la imagen se pone en la puerta principal del templo, de cara a la plaza, y el sacerdote bendice a las personas, campos y animales allí presentes por última vez. A continuación, desde la torre de la iglesia acompañados por el estruendo de los cohetes se produce una lluvia de claveles, denominados “claveles de la paz”, y pétalos de rosas sobre la imagen y todos los que están a su alrededor, quedando casi toda la plaza sembrada con ellos. Una vez finalizada la carrera, la bendición y la lluvia de claveles; se procede al reparto de los roscos de San Marcos, previamente bendecidos por el sacerdote, a todas las personas que quieran tenerlos, siendo también los encargados de esta tarea los mayordomos.
Si algún mérito tiene esta celebración es que se lleva a cabo, además de por el esfuerzo y empeño de la Hermandad de San Marcos y el Ayuntamiento, con la colaboración y dedicación de todos los vecinos y paisanos, que participan en la elaboración artesanal de los roscos, encargándose de los animales, aportando financiación para flores y cohetes, el rizado de la palma y la elaboración de la rosca de San Marcos y el león, los encargados de orden e innumerables cosas más, todo ello, llevado a cabo año tras año; una labor encomiable y difícil de agradecer en su justa medida.









