El ‘broche de oro’ del año lo ha supuesto el mes de diciembre, cuyos datos reflejan un aumento del 8,5% de viajeros con respecto al mismo mes del año anterior, con una notable subida del número de viajeros españoles —la mayor parte de Madrid, País Vasco y Cataluña—, que convierten al último mes de 2024 en el mejor diciembre registrado tras la pandemia.
El aumento de viajeros repercute también en el aumento de pernoctaciones: en diciembre, subieron un 4,3%. A lo largo del año, se ha registrado un total de 165.697 pernoctaciones. En cuanto al grado medio de ocupación por plazas en 2024, como es habitual el pico de ocupación se registró en agosto (60,4%), y el ‘suelo’ se produjo en enero (9,5%).
Destaca el incremento paulatino fuera de temporada. Por ejemplo, en los dos últimos meses del año —meses tradicionalmente flojos para la ocupación hotelera en Níjar— el grado medio de ocupación ha aumentado (+1,5% en noviembre, y +0,5% en diciembre). En cuanto al personal empleado en el sector, la tendencia también es positiva, con un incremento de los puestos de trabajo cercano al 1% durante 2024.
Todos estos son datos objetivamente positivos, y demuestran la pujanza del sector nijareño en un contexto nacional en el que, durante 2024, se han registrado vaivenes en las cifras de varios puntos turísticos. Entre las razones de esos altibajos, además del número de turistas que prefieren cambiar su destino de ‘sol y playa’ y rehúyen las zonas con más olas de calor, hay que tener en cuenta el aumento de precios y la inflación. No en vano, el Índice de Precios Hoteleros (IPH) ha subido un 7% en tasa anual. En cualquier caso, a tenor de los datos oficiales, Níjar sigue posicionándose como un destino turístico atractivo, diferenciado y de calidad.














