Según el informe comparativo, Cuevas del Almanzora ha logrado reducir sus pérdidas de agua desde el 40,42% en 2023 hasta un 36,74% en 2025. Esta mejora de casi cuatro puntos porcentuales sitúa a la localidad en el "Top 3" de los municipios más eficientes de toda la red, muy por debajo de la media global de fugas, que aún se sitúa cerca del 47%.
La inversión "invisible" que da resultados reales
Este éxito no es fruto de la casualidad, sino de una decisión estratégica del equipo de gobierno: priorizar la renovación de las infraestructuras hidráulicas en cada obra pública.
"Somos conscientes de que las tuberías y las redes de saneamiento son lo que menos se ve a primera vista cuando inauguramos una calle, pero es la inversión más responsable que podemos hacer", señala el alcalde de Cuevas del Almanzora, Antonio Fernández.
"Cada vez que acometemos una nueva actuación o remodelación urbana, destinamos una partida específica a renovar las canalizaciones. Es un trabajo silencioso pero fundamental para no desperdiciar ni una gota de un bien tan preciado y escaso como es el agua".
Menos fugas, mejores calles
Además del ahorro ecológico y económico que supone evitar el desperdicio de agua, esta reducción de pérdidas tiene un impacto directo en el día a día de los vecinos. El control de las fugas se traduce en menos averías inesperadas, mayor conservación del pavimento, evitando socavones y humedades causados por escapes subterráneos y sostenibilidad a largo plazo.
Con una tasa de pérdidas del 36,74%, Cuevas del Almanzora demuestra que la planificación y la inversión en lo que "no se ve" es el camino para una gestión pública moderna y comprometida con el medio ambiente. El objetivo del Ayuntamiento es seguir en esta línea descendente hasta alcanzar los niveles óptimos de eficiencia hídrica.










