Generalmente los pacientes que precisan de tratamientos cíclicos, como las quimioterapias, precisan de vías centrales, por lo que mayoritariamente existen dos opciones, la inserción de un reservorio torácico o la inserción de un PICC. Este nuevo dispositivo se caracteriza por ser una simbiosis entre estos catéteres, es decir, es una técnica menos invasiva que la del reservorio torácico, ya que se inserta mediante técnica Seldinger modificada como los PICC, pero sigue teniendo las ventajas de los reservorios tradicionales ya que no tiene un puerto exterior y por lo tanto, no es necesario un mantenimiento semanal del catéter.
Según ha explicado Isabel Vergel “esta técnica la realiza un grupo de expertos en acceso venoso, los cuales han contado con el soporte del doctor Bertoglio, una eminencia en este campo. Nuestro equipo está muy orgulloso pionero de ser de los primeros centros a nivel nacional en la implantación de estos dispositivos”. Este grupo de enfermeros siempre han tenido en cuenta, desde el primer momento, “que es de vital importancia que el paciente pueda tener una buena calidad de vida, que este cómodo y que no tenga complicaciones durante el tratamiento”.
El PICC PORT no viene a sustituir a los actuales dispositivos, sino que se trata de una solución más dentro del abanico de posibilidades, pudiendo ser el de elección para muchos casos donde no es recomendable insertar un dispositivo torácico o externo. Al ser un dispositivo totalmente implantado, precisa de un menor mantenimiento, minimiza el riesgo de infecciones y permite muchas más libertad a los pacientes. Al ir insertado en la zona del brazo reduce al máximo los riesgos de la punción en cuello o pecho.













