El presidente de FAAM, Valentín Sola, explica que “con este programa logramos atender las necesidades no sólo alimenticias, sino también sociales de aquellas personas derivadas por los servicios sociales debido a la urgencia de intervención”. Sola expone que para el desarrollo adecuado del proyecto, es importante la coordinación entre distintos servicios dentro de la entidad, como el de transporte y los profesionales de cocina, así como con los servicios sociales comunitarios y centros de salud. Son ellos quienes se encargan de la derivación de usuarios tras un informe médico previo que evalúa sus necesidades. Este enfoque garantiza que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan.
Por otra parte, más allá de cubrir una necesidad básica, este programa promueve el bienestar físico y emocional de las personas beneficiarias. La entrega diaria de comida no solo garantiza una adecuada alimentación, sino que también contribuye a reducir la soledad y el aislamiento social, especialmente entre personas que viven solas.
El último informe de la Organización Mundial de la Salud, OMS, desgrana la importancia de la adecuada alimentación como foco de prevención. La alimentación tiene una influencia determinante en la salud y el bienestar de la población en general. De sobra es sabido que una alimentación saludable ayuda a protegerse frente a la malnutrición así como frente a enfermedades como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares o el cáncer.
Las dietas poco saludables son un factor de riesto importante de enfermedades y discapacidad. El departamento de nutrición tiene todos estos elementos en cuenta, es por ello que elabora menús equilibrados desde el punto de vista nutricional, los cuales también se elaboran basándose de las necesidades de salud de cada una de las personas beneficiarias. Del total de usuarios, 19 son hombres y once mujeres y de ellos, nueve cuentan con una discapacidad reconocida y tres tienen situación de dependencia.













