Inmediatamente, se desplazan hasta el lugar de los hechos dos agentes que, al llegar, se encuentran con dos jóvenes corriendo y otro individuo persiguiéndolos mientras vocifera. Así las cosas, los agentes corren tras ellos, interceptando a los dos sospechosos a varias calles de la vivienda que había sido asaltada.
Una vez identificados por el propietario de la vivienda como los asaltantes de su casa, los policías proceden a inmovilizarlos y a detenerlos por un presunto delito de robo por escalamiento con fuerza en las cosas. Mientras proceden a su detención, los acusados se resisten, provocando que uno de los agentes caiga al suelo y se lesione una mano.






