REDACCION
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Cuevas del Almanzora
CUEVAS DEL ALMANZORA
El municipio de Cuevas del Almanzora cuenta con un rico patrimonio etnogáfico, monumental y cultural. Este último tiene su epicentro en el Castillo del Marqués de los Vélez, que alberga el Museo de Arte Contemporáneo Antonio Manuel Campoy, un Museo Arqueológico, Sala de Exposiciones, la Biblioteca Municipal Poeta Álvarez de Sotomayor, los Grafitos Carcelarios de la Torre del Homenaje, un espacio escénico en su exterior y, aun en construcción, un futuro Centro de Interpretación.
El Museo de Arte Contemporáneo Antonio Manuel Campoy alberga una de las mejores pinacotecas de Andalucía. Inaugurado en 1994, las colecciones artísticas fueron donadas al Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora por la viuda de Antonio Manuel Campoy. El museo cuenta con más de 600 obras, entre pinturas, dibujos, grabados y esculturas, de artistas como Piccaso, Pérceval, Pedro Bueno, Tapies o Joan Miró. Asimismo, Goya tiene una sala con sus grabados de los Proverbios o Disparates y de La Tauromaquia.
Los Grafitos Carcelarios de la Torre del Homenaje son un tesoro único, que el presidente de la Casa Velázquez en París, Christian Ehlinger, ha calificado como “una Altamira del siglo XVII”. Son el conjunto de dibujos e incisiones que dejaron los presos en las paredes de la Torre, utilizada como cárcel. En el Castillo del Marqués de Los Vélez se puede visitar también una sala con exposiciones temporales.
El Castillo incorporará en breve un Centro de Interpretación. En él se podrán ver otros elementos históricos de la comarca. Ya se puede acceder a una de sus salas, que muestra auténticas tinajas semienterradas en el suelo.
El Museo Arqueológico, ubicado en el edificio de La Tercia, ha sido renovado, convirtiéndose en un espacio expositivo dedicado al patrimonio pesquero y arqueológico. Se exponen materiales de la Edad de Bronce del yacimiento argárico de Fuente Álamo y piezas arqueológicas de la ciudad fenicia y romana de Baria. También hay un espacio dedicado a Luis Siret.
Fuera del Castillo es imprescindible la visita al Museo Taller Emilio Sdum, con libros de artista y grabados de su amplia producción, además de la maquinaria del proceso de creación. No menos interesante es el Museo Poeta Álvarez de Sotomayor, que recrea espacios de vida y de trabajo del poeta con mobiliario original y más de 200 libros de su biblioteca.
Otro gran tesoro de Cuevas del Almanzora es su casco urbano, con las casas palacio burguesas del boom de la minería, como la de los Soler, donde se encuentra el Ayuntamiento y la Iglesia de la Encarnación, del XVI, la segunda más grande de la provincia.
La Cueva Museo, ahora en remodelación, se convertirá en un Museo Etnográfico.
A todo lo anterior se une el amplio patrimonio minero y el Centro de Interpretación de la Arquitectura Defensiva y la Necrópolis Fenicia, ambos en Villaricos.
- Castillo: 950 548 717 / 639 575 631
- Museo Antonio Manuel Campoy: 950 458 063
Beires
BEIRES
Pequeño y tranquilo pueblo de gran belleza y de un enorme atractivo por su arquitectura popular de blanco radiante. Conserva el antiguo trazado árabe de sus calles en cuestas y zigzag y las huertas y usos de las aguas.
Cuenta con patrimonio religioso, en el que destaca su iglesia, construida en 1676 con materiales de la antigua, y la Ermita de los Desamparados, compartida por Almócita, Beires y Padules (s. XVII).
El conocido como Castillo de los Moros también forma parte de la historia de Beires. Hoy sólo se conservan escaso restos de este castillo roquero, posiblemente del siglo XIII. La importante vinculación a la minería de este pueblo queda hoy patente en diversos elementos ubicados en el pueblo y en su Centro de Interpretación. Otros atractivos destacados son El Nacimiento, los Molinos y la Pileta, una balsa cuyas aguas tienen fama de tener efectos curativos, y el futuro Albergue Municipal para la estancia de los amantes de las rutas de senderismo.
Alhabia
ALHABIA
Situado en pleno corazón de la Alpujarra Almeriense, Alhabia se forma entre dos aguas, las del Andarax y las del río Nacimiento, una situación privilegiada sobre tierras arcillosas que definirán esta alquería de origen musulmán, instalándose desde sus inicios un campamento ferial para el comercio de animales y una alfarería que atraían a comerciantes de toda la comarca.
Destaca su arquitectura neoclásica y ecléctica en la iglesia parroquial de San Juan Evangelista, proyectada por Ventura Rodríguez, aunque también son de especial interés la Casa de la Mezquita, de estilo neoárabe, un Reloj de Sol con 300 años de antigüedad y el original monumento dedicado a la Mujer del Farmacéutico Rural de España, en la persona de Carolina de Yebra y Rittwagen.
En su gastronomía destacan las migas tabirnas colorás, los gurullos y las pelotas.
Alcolea
ALCOLEA
En plena Alpujarra almeriense, Alcolea destaca por ser un mirador natural a la sierra, con atractivos en el pueblo y en sus alrededores, donde es posible practicar rutas de senderismo, gracias a estar situado en un enclave privilegiado, entre las sierras Nevada y de Gádor, en el valle del río Alcolea. Recientemente, han arreglado la señalización de estos senderos, para facilitar la realización de rutas. Asimismo, se ha reabierto el restaurante, que había permanecido tres años cerrados, por lo que el visitante ya puede comer en el mismo pueblo. Una localidad que cuenta con una gastronomía típica de la zona, famosa además por su aceite de oliva, y que ofrece platos como las migas, el choto al ajillo o el guiso de cardos e hinojos
En este, se puede visitar la iglesia de San Sebastián, construida en el siglo XVI sobre las ruinas de una antigua mezquita. También merece la pena la ermita de San Sebastián y San Ildefonso, en las afueras del pueblo, de estilo mudéjar, que estaba abandonada y ahora se está rehabilitando para utilizarla como sala de exposiciones y conferencias y oficina de turismo del municipio. En el núcleo de Darrícal, hay otra iglesia que merece la visita, la del Santo Ángel Custodio.
Más allá del turismo de monumentos o el natural, Alcolea está apostando por las nuevas tecnologías para atraer visitas. En ese sentido, trabajan en una iniciativa novedosa para dar a conocer el municipio: la celebración de una ‘yincana virtual’, que consiste en una serie de pruebas que hay que ir cumpliendo en distintos lugares del municipio, y que se desarrolla a través de una app. Con esta yincana, además, se da a conocer a los usuarios la historia de los edificios de Alcolea.
El municipio cuenta con otra app, Alcolaya, que recupera de forma virtual el Castillejo, que es BIC. La aplicación incluye la recreación virtual en realidad aumentada de una fortaleza que había, así como una ruta por todos los núcleos de población del municipio, junto a una audioguía. Esta línea de turismo apoyado en la tecnología se extiende además a la señalización callejera, con códigos QR que llevan a sitios donde aprender más sobre la historia de Alcolea.
Alboloduy
ALBOLODUY
Los orígenes se asientan en la prehistoria, en el Peñón de la Reina. En el siglo XIII se creó la Taha de Alboloduy. Tras las Capitulaciones, perteneció a Boabdil hasta 1493, y en 1504 a don Sancho de Castilla y Enríquez.
Desde entonces hasta hoy se ha conformado un municipio cargado de historia que ha sabido conservar su paisaje y su patrimonio, entre el que destaca su Iglesia parroquial, de estilo neoclásico, la Ermita del Santo Cristo y la Ermita de las Ánimas.
No menos destacadas son las casas señoriales y el Peñón del Moro, restos de un castillo roquero. La torre del reloj, de 1867, El lavadero, Los Caños, centro neurálgico en otro tiempo y conjunto hidráulico destacado. También destacan los tinaos, típicos de La Alpujarra y lugares de naturaleza de gran interés como la Balsa Salobre y la Rambla de los Yesos.
Fiestas: Romería de San Isidro (Mayo), San Roque (Agosto) y el Santo Cristo de la Humildad (Septiembre), y otras como San Marcos, o el Día de la Vendimia. Es punto clave y referente en el camino mozárabe de Santiago.
Abrucena
ABRUCENA
Es uno de los pueblos más bonitos de Almería, con paisajes espectaculares, como los que nos brindan los almendros en flor, el entorno del Río Nacimiento o el Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada, uno de los paraísos naturales de Andalucía, por su riqueza paisajística, botánica, de fauna y tradiciones, a 67 Km de la capital Almería.
La mágica y misteriosa población de Abrucena nos invita a perdernos en su villa, en sus vegas floreadas, casas inmaculadamente blancas, monumentos arquitectónicos y la gentileza y sencillez de sus gentes. Ideal para realizar senderismo y deportes de aventura.
El origen de Abrucena se remonta al Neolítico. En el Castillejo, castillo árabe, se hallaron restos de cerámica y vidrios romanos, que, junto al aljibe, prueban la existencia de un asentamiento estable a lo largo de las distintas civilizaciones.
Es imprescindible visitar El castillejo, fortificación árabe siglos XII-XIII construida sobre las ruinas de un castillo romano. Se puede acceder por un sendero a pie. Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación, del siglo XVI-XVII, de estilo mudéjar, construida sobre una mezquita árabe. Tras la Iglesia, se puede disfrutar de la arquitectura de sus calles y sus blancas casas engalanadas con macetas. Gran oferta de alojamientos rurales.
En la visita no puedes perderte las montañas, cascadas de agua cristalina y barrancos del Parque Natural Sierra Nevada, y disfrutar entre pinares en el Área Recreativa La Roza, de gran belleza, que cuenta con un espacio de ocio, merenderos, agua potable, aparcamientos, barbacoas, wc, y zona de acampada (con previa autorización), o en la cercana Área Venta de El Serbal, que también cuenta con mesas, barbacoas y parking.
Además, puede descubrir a pie el preciosos sendero de La Jairola, que recorre los alrededores de Abrucena, donde aún perviven algunas de las antiguas huertas, hasta llegar al mirador frente a El Castillejo.
Otro destacado atractivo es el Molino del Partidor, ubicado en la calle del Agua, que data de 1580, y que mantiene su maquinaria en perfecto estado y en uso.
No menos interesante resulta la labor de recuperación de la tradición espartera por el maestro José “El seis dedos”, junto a un grupo de abruceneros.
Uleila del Campo
ULEILA DEL CAMPO
Poco más de mil habitantes dan vida a este pueblo de las estribaciones de la Sierra de Filabres, al que se accede desde la antigua carretera Nacional 340, antes de llegar a Sorbas. Estas gentes, habitadoras de blancas casas y hospitalarias, viven principalmente del cultivo de la almendra, de las colmenas de miel y de la ganadería caprina, que abastece a la fábrica de quesos que se haya en la localidad, de donde salen quesos frescos y tartas de queso sabrosísimas.
En el patrimonio de Uleila -mujer hermosa en árabe- destaca la Iglesia de Santa María, de estilo neorrománico. Sus principales fiestas se celebran en honor al Santo Cristo de las Penas, el segundo fin de semana de septiembre, que coincide con la Romería de toda la comarca a la Virgen de la Cabeza. También celebran la fiesta del emigrante en agosto.
La tranquilidad de Uleila del Campo invita a perderse entre sus callejuelas y sentarse en su plaza en compañía de la sabiduría de los más mayores, o descubrir sus campos de almendros en primavera.
Turrillas
TURRILLAS
Es el denominado Mirador de Sierra Alhamilla, porque desde allí se divisa el gran valle de la comarca, sus campos y olivos, el corredor de Tabernas y enfrente, la sierra de Filabres.
Turrillas fue pueblo minero, como su vecino Lucainena, y en la sierra aun quedan restos de ese pasado extractor de plomo. Desde Turrillas se accede al Pico Colativí y también se puede ir hasta Huebro y Níjar atravesando el corazón de Sierra Alhamilla, por lo que es idóneo como punto de partida para numerosas excursiones.
De su pasado como Taha de Níjar queda su urbanismo, sus casas encaladas y sus calles con flores, un pasado construido también con la repoblación crisitiana procedente de Murcia.
Turrillas celebra sus fiestas el 13 de junio, en honor a San Antonio, con procesión desde la ermita a la entrada del pueblo, y el 14 de agosto, la fiesta en honor al emigrante.
Terque
TERQUE
Posiblemente el primer asentamiento cultural de Terque se remonte a la Prehistoria, cuyo poblado de cuevas milenarias se halla en el entorno que encontraron los ocupantes de Los Millares, herederos de la cultura neolítica. Pero antes Terque fue Marchena, un cerro de importancia estratégica.
Los ciclos que marcaron la vida y la economía de Terque comienzan con el cultivo de la seda en la época musulmana. Una nueva etapa se desarrolla en los siglos XVIII y XIX con las explotaciones mineras de plomo de la sierra de Gádor, y finalmente, a partir de 1850 se extiende el cultivo de la uva de mesa llamada Uva del Barco o de Ohanes, que marcará la vida económica del pueblo hasta finales del siglo XX.
El término municipal de Terque pertenece a la comarca del Valle Medio del Andarax, cuenta con 16,8 km2, y está ubicado en el margen izquierdo del río Andarax, en una extensa vega donde el parral configura el verdor del paisaje.
De visita obligada son precisamente el Parral de variedades históricas de uva de mesa, el Jardín Botánico, el Museo Histórico-Etnográfico y el Museo Provincial de la Uva del Barco, dedicado a la conservación de los rasgos de identidad de la cultura parralera de la provincia de Almería. Para reforzar y dar continuidad a este fin, en 2025 se ha creado la Fundación de los Museos, formada por el Ayuntamiento, Diputación Provincial y la Asociación de Amigos de los Museos de Terque.
La fiesta más destacada es la de la patrona, la Virgen del Rosario, llamada también la Fiesta del Voto que se celebra el primer domingo de octubre. Célebres son también las fiestas de la Santa Cruz y la Jornada Anual de Recuperación de Oficios Antiguos.
En cuanto a patrimonio, destaca la Iglesia de Santiago Apóstol y las casas señoriales de estilo burgués, de las familias Santiesteban, Paniagua y Porras. Un destacado ejemplo es la Casa de los Caballitos, que data de 1900.
Tahal
TAHAL
Enclavado en el corazón de los Filabres, en un rico valle de alta montaña, Tahal se descubre en todo su esplendor en su caserío blanco andaluz y su castillo, situadas a más de mil metros sobre el nivel del mar. Con barriadas como Benitorafe, los Arroyos, El Cocón del Peral y la Rambla del Marqués, Tahal es actualmente el municipio más poblado de la sierra de los Filabres. Los visitadores eclesiásticos, que llegaban caballeros en mansas hacaneas, al descubrir el valle dieron al señorío de los Enríquez el título de «Estado de Tahal». Tahal fue capital del distrito administrativo y señorial hasta el siglo XIX, y en su entorno quedan aún visibles las marcas de antiguas aldeas despobladas como Loma de Jernecid, cerro y torreón de Medala o solar de Benitagla.
Entre el patrimonio destaca su Castillo. Una fortaleza que jugó un papel efímero durante la guerra de los Moriscos, entre 1568 y 1570. En el libro de Apeo y Población de 1572-1577 sólo se menciona la torre. En el Catastro de Ensenada, en 1752, aparece reflejada una calle del Castillo, y en el Madoz un Castillo en buen estado de defensa, con aljibes, tahonas, cuadras y graneros, propiedad del Duque de Abrantes. El Castillo de Tahal es una fortaleza de construcción castellana levantada probablemente sobre un solar hispanomusulmán, en uso y habitado hasta finales del pasado XIX. Quedó abandonado. En la actualidad ha sido rehabilitado, destinándose una parte a Centro de Interpretación del Castillo y demás construcciones de arquitectura defensiva de la zona, y la otra a sala de conferencias y exposiciones.
Otros atractivos del municipio son la iglesia de La Encarnación, del siglo XVI, y El Caño, la antigua fuente del XVIII, recientemente restaurada.
A Tahal se accede desde la carretera Olula del Río-Tabernas, en la cumbre de la Sierra, o bien desde Uleila del Campo, por Benizalón, Benitagla y Alcudia. El pueblo cuenta con piscina, pistas deportivas, y alojamientos rurales. Desde él se pueden hacer excursiones a las cumbres de los Filabres.















